domingo, 29 de abril de 2012

Alimentación de los 12 a 24 meses de edad


A partir del año de edad el niño ya debe estar integrado a la dieta familiar, con las excepciones de alimentos alérgenos o casos especiales en los que el pediatra decida postergar la introducción de ciertos alimentos. Es necesario ofrecer a los niños una variedad suficiente de alimentos con la finalidad de favorecer su aceptación, gusto y satisfacción de requerimientos nutricios.


Lo recomendable es que a esta edad coman tres comidas principales (desayuno, comida y cena) y dos colaciones. Pero es importante aclarar que el apetito de un niño no es igual cada día pues su apetito suele ser irregular por lo que es necesario vigilar la calidad del alimento y no tanto las cantidades.
 

Se debe empezar a reemplazar  parte de la leche con productos lácteos. Por ejemplo, una porción de yogurth (125 gr.) preferentemente natural y sin azucar agregado, o 30 gr. de queso reemplazarán aproximadamente 150 ml. de leche. Esto es para satisfacer sus necesidades diarias de vitamina D.
 

El niño debe tomar entre 500 a 700 ml de leche por día (1 vaso = 250 ml).
 

Se recomienda continuar con el cereal en el desayuno (125 a 175 ml o ½ a ¾ de taza), ya que le provee hierro. Y recuerde que el cereal no debe tener azúcares añadidos.
 

Ofrézcale al menos, 2 porciones de vegetales crudos o cocidos al día. Lo mismo con las frutas. Una porción es aproximadamente ½  taza.


Continúe con las legumbres (1/4 taza) y las carnes (50 a 100 gr). A esta edad su niño, debe comer 2 porciones de carne o similares al día (huevo entero, pescado, pollo, ternera, tofu).

También resulta muy sano para su hijo, realizar al menos alguna de las comidas principales en familia, ya que aprenden todo aquello que hagan los mayores, y será más fácil que prueben alimentos nuevos.


Deben evitarse los alimentos o preparaciones, muy condimentadas, picantes, saladas o azucaradas.


Ejemplo de menú para niños de entre 1 y 2 años.


Desayuno

·         Lácteos: 1 vaso de leche de vaca entera

·         Frutas: ½ taza en cubitos

·         Proteína: 1 huevo entero  o   Cereales: 1/4 a ½ taza de cereal con hierro sin azúcar
 

Colación de media mañana

·         Fruta: ½ taza en cubos  o Verudra: ½ taza en cubos

·         Cereal : ½ rebanada de pan integral, o 2 galletas, o 1 tortilla.


Comida

·         Cereal: ½ taza de arroz o sopa de pasta o leguminosas (considerar las sopas con crema como porción de lácteos también)

·         Vegetales: ½ taza de ensalada

·         Proteína : 80-100 g de pollo, carne o pescado

·         Frutas: ½ taza fruta de temporada.


Colación a la tarde

·         Lácteos: 1 unidad de yogurth natural o 30 g de queso fresco

·         Cereal o fruta : ½ taza de fruta cubitos o 1 rebanada de pan integral o 2 galletas saladas



Cena

·         Cereales: ½ taza de pasta o una rebanada de pan integral o 2 tortillas

·         Proteína: 1 unidad de huevo, o jamón picado

·         Vegetales : ½ taza de ensalada


martes, 20 de marzo de 2012

Talla Baja

Existen diversas causas que pueden retrasar el crecimiento en los niños que van desde variantes normales del crecimiento hasta enfermedades crónicas que condicionan un retraso en el crecimiento. Las más frecuentes son las variantes normales donde el patrón de crecimiento se sitúa en los límites inferiores del rango normal, no se detecta una causa patológica (enfermedad) aparente, ni anomalías corporales, analíticas y/o radiológicas. Este grupo es el que origina mayor número de consultas y de preocupaciones a los padres y existen dos formas de presentación:



Retraso constitucional del crecimiento y de la pubertad (RCCP).

            Dentro de este grupo siempre existe historia de familiares con el mismo problema. Estos niños nacen con un peso y talla normales y a los 6-12 meses se produce un notable enlentecimiento del crecimiento, situándose en los percentiles inferiores. A partir de los 3 años su talla se estabiliza debajo del percentil 10, para progresar con una velocidad de crecimiento dentro de límites normales, aunque puede haber una desaceleración en la fase que precede al estirón puberal. La edad ósea se retrasa hasta dos años y medio con respecto a la edad del niño. Los signos del comienzo de la pubertad también se demoran y suelen aparecer entre los 14 y 18 años en los niños y entre los 13 y 16 en las niñas. El brote de crecimiento ligado a los cambios puberales no acontecerá hasta que se inicie la pubertad. La mayoría de estos chicos alcanzan, finalmente, una talla definitiva normal. No se ha explicado satisfactoriamente esta forma de freno del crecimiento tan característica.



 Talla baja familiar o genética.

            Se refiere a niños bajos que tienen padres y familiares situados cercanos al percentil 5 de talla. Estos niños nacen con un peso y una talla normales o ligeramente inferiores al límite considerado normal, crecen a ritmo lento pero normal y su talla se mantiene alrededor o más baja del percentil 5. Su edad ósea es concordante con su edad (edad cronológica). No se retrasa su pubertad y su talla final es baja pero corresponde a la familiar.





Datos clínicos
Talla baja familiar
Retraso constitucional del crecimiento y pubertad
Historia familiar
Talla baja
Maduración lenta
Comienzo retraso crecimiento
Postnatal
Postnatal
Ritmo maduración
Normal
Lento
Edad ósea
Normal
Retrasada
Maduración sexual
Normal
Retrasada
Talla final
Baja
Normal





            El resto de los niños con talla baja en los que se ha excluido las variantes normales,  lo forma un grupo muy pequeño y heterogéneo, donde el hipocrecimiento (escaso crecimiento) es secundario a algún proceso patológico que, si no se controla, les impedirá alcanzar su talla diana. En estos casos, el retraso del crecimiento se acompaña, dependiendo del caso, de anomalías fenotípicas (aspecto corporal) variables, que afectan a distintas estructuras orgánicas, así como de trastornos analíticos, hormonales y radiográficos que orientan el diagnóstico.



            En ocasiones el retraso es secundario a procesos que han dañado al feto durante el embarazo y otras veces se asocia a de los cromosomas, o a la alteración de alguno de sus genes. En estos casos el comienzo es precoz, algunos desde  la vida intrauterina (embarazo).



            La alteración del patrón de crecimiento secundario a enfermedades crónicas o desnutrición dependerá de la edad del niño, de la duración y del tipo de proceso que lo origina. Generalmente suele ser de moderada intensidad, no se observan anomalías llamativas y muestran ligero retraso de la edad ósea.



            Los niños con defecto de síntesis o actividad de la hormona de crecimiento o de somatomedinas (otros factores estimulantes de crecimiento) tienen una velocidad de crecimiento muy escasa con deterioro progresivo de su talla, edad ósea muy retrasada (superior a dos años y medio), tendencia a engordar y la evolución espontánea de su crecimiento no alcanzaría tallas superiores a 130 cm. El hipotiroidismo, Cushing (por administración crónica de cortisona) y pubertad precoz poseen expresividad propia y todos cursan con talla baja.



            La práctica indica que todos los niños comprendidos entre la percentil 1 y 5  con velocidad de crecimiento superior al percentil 25 son normales y solo necesitan revisiones periódicas; pero si su velocidad de crecimiento es inferior es necesario un estudio completo. Los niños con talla debajo de  la percentil 1 posiblemente tienen un trastorno del crecimiento que debe evaluarse sin demora. Los que tengan una velocidad de crecimiento inferior al percentil 25, o si su edad ósea se ha retrasado más de dos años y medio también son tributarios de estudio.





Tratamiento



            El tratamiento  se dirigirá, a la causa que produce el retraso



            El retraso constitucional del crecimiento evoluciona espontánea y favorablemente. Los casos tratados con hormona de crecimiento han incrementado inicialmente la velocidad de crecimiento, pero la hormona no ha concretado su eficacia sobre la talla final.

           

            La talla baja familiar no ha demostrado mejoría con los distintos tratamientos ensayados.



            Los niños con enfermedades crónicas o malnutridos el tratamiento debe concretarse, cuanto antes, sobre la enfermedad responsable del déficit de talla.  





Causas más frecuentes de talla baja



·         Variantes normales de crecimiento

o   Retraso constitucional del crecimiento y de la pubertad (RCCP)

o   Talla baja familiar o genética



·         Síndrome de maltrato infantil



·         Enfermedades crónicas

o   Malnutrición.

o   Enfermedad celiaca.

o   Fibrosis quística.

o   Enfermedad crónica intestinal.

o   Enfermedades renales.

o   Diabetes Mellitus

o   Enfermedades hepáticas, etc



·         Trastornos endocrinos

o   Tratamientos crónicos con cortisona (Cushing)

o   Enfermedades del tiroides (Hipotiroidismo)

o   Pubertad precoz

o   Defecto de síntesis o actividad de la hormona del crecimiento

o   Defecto de síntesis o actividad de somatomedinas

o   Defectos del receptor de la hormona de crecimiento y somatomedinas



·         Defectos familiares o congénitos

o   Retraso del crecimiento intrauterino

o   Alteraciones de los cromosomas

o   Displasias óseas (acondroplasia, etc.)


lunes, 19 de marzo de 2012

VIGILANCIA DEL CRECIMIENTO

Para que los niños puedan tener un crecimiento adecuado, es necesario que estén bien alimentados y que no sufran enfermedades frecuentes.  Existen niños que son más pequeños que otros, sin embargo, todos deben tener un ritmo de crecimiento constante mes con mes. En los primeros 2 años de vida la velocidad de crecimiento es muy rápida por lo que cualquier disminución o estancamiento en el ritmo de crecimiento puede traer consecuencias negativas sobre el crecimiento y desarrollo futuros.



Entre las principales causas de retardo del crecimiento están: El consumo  insuficiente de alimentos, las frecuentes enfermedades ocasionadas por la falta de higiene especialmente en la preparación de los alimentos y el uso del biberón, los  episodios repetidos de infecciones, la existencia de una enfermedad silenciosa como la infección urinaria, anemia o  enfermedades crónicas como acidosis tubular renal, enfermedades endocrinológicas, cardiacas entre otras.

La mejor manera de saber si el niño o la niña está creciendo bien, es vigilando su ganancia de peso y talla. Un niño sano y bien alimentado gana peso progresiva y permanentemente; por lo tanto, la ganancia de peso debe ser vigilada mensualmente desde el nacimiento hasta los dos años, y de allí en adelante cada seis meses o cada año hasta los 5 años. Las gráficas de peso y talla son una herramienta muy útil para este propósito, pues permiten detectar la falta de ganancia de peso para la edad, al comparar el peso del niño con respecto al que se considera debe tener para su edad

Una guía fácil para saber si su hijo  está creciendo bien es que al año de edad se triplica el peso que tenía al nacer; a los dos años se cuadruplica y de allí en adelante se ganan en promedio 2 kg por año hasta los 7 años , a partir de los 10 años se ganan en promedio 3 kg por año.
 
 En cuanto a la talla ocurre algo similar, en el primer año se aumenta entre 25 y 30 cm, en el segundo y tercer año se aumentan 5 cm por año y a los 4 años se alcanza el metro; entre los 5 y los 6 años se aumentan 7 cm por año y de allí en adelante y hasta los 10 años se crece en promedio 6 cm por año. A los 10 años la talla promedio es 140 cm.

En la práctica diaria y por ser más fácil su manejo, se utiliza la distribución por percentiles  donde la talla de una población normal se divide, según edad y sexo, en 100 grupos, de menor a mayor; al valor que separa cada grupo se le denomina percentil. Se acepta como limite para considerar que una talla es baja el tercer percentil 5, y alta el percentil 95.

Otros aspectos a considerar para enjuiciar correctamente el crecimiento son: La correlación que existe entre la talla media de los padres y la de los hijos, dato que permite estimar el potencial familiar o genético de crecimiento individual. El ritmo de maduración biológica (calcificación ósea, desarrollo sexual o puberal, etc.). Y la velocidad de crecimiento.

El potencial familiar o genético de crecimiento, más conocido como talla diana o talla media parental, es la probable altura que alcanzarán los hijos de una familia en función de los genes heredados de sus padres.

El ritmo de maduración biológica también tiene una notable influencia familiar. El conocer la edad de la menarquia (primera menstruación) de la madre o hermanas o cuando cambió la voz o se afeitó el padre o hermanos mayores son de suma importancia. Este proceso lo comprobamos determinado la edad ósea (grado de calcificación ósea) y el desarrollo sexual o puberal.

La velocidad de crecimiento es un dato muy importante a considerar. Se obtiene mediante mediciones sucesivas, que  no se realizarán antes de 6 meses. Conociendo la diferencia de talla y el tiempo transcurrido entre estos controles, se puede calcular la velocidad de crecimiento en cm/año


viernes, 9 de marzo de 2012

Varicela

La varicela es una enfermedad causada por un virus llamado Virus Varicela Zoster. Este virus no solo se transmite fácilmente de una persona  otra, también, permanece en el cuerpo de las personas aun cuando ya se hayan recuperado de la infección para volverse años mas tarde activo nuevamente y causar Herpes Zoster.
 

A menudo se describe a la varicela como una enfermedad leve en los niños caracterizada por ronchas y vesículas que causan gran comezón al reventarse producen una costra y pueden dejar cicatrices. La varicela puede causar también complicaciones las cuales pueden ser lo suficientemente graves para que un niño sea admitido al hospital.
 

Las principales complicaciones de la varicela son:

·         Infecciones bacterianas de las vesículas secundarias al rascado.

·         Trastornos del sistema nervioso como encefalitis

·         Neumonía y bronquitis

·         Infecciones en oídos

·         Síndrome de Reye (en niños que toman aspirina durante la enfermedad)

·         Síndrome de Guillian Barre (debilidad muscular y parálisis)


Alrededor del 90% de las complicaciones ocurren en sujetos sanos y se sabe que la edad juega un papel importante en el riesgo de desarrollar complicaciones siendo los niños pequeños y los adultos los más propensos a ello.

            La vacuna contra la varicela está disponible para proteger a los niños contra esta enfermedad. Contiene una forma atenuada del virus de la varicela, el cual al inyectarse al cuerpo estimula al sistema inmune sin causar la infección,  para producir anticuerpos que lo protegerán cuando entre en contacto con el virus “silvestre”, previniendo así la infección.

La vacuna ha sido usada exitosamente por más de 20 años en países de primer mundo como E.U.A. en donde se ha registrado una dramática reducción en el número de niños que adquieren varicela así como en el número de complicaciones e ingresos hospitalarios por esta enfermedad.

En la actualidad la vacuna se puede aplicar de manera aislada en 2 dosis al año y 4 años de edad o en combinación con la vacuna contra sarampión rubéola y parotiditis.

martes, 28 de febrero de 2012

Amibiasis en Pediatría

La amibiasis intestinal de acuerdo a la definición porpuesta por la Organización Mundial de la Salud (OMS) es la infección causada sólo por el parásito Entamoeba histolytica, cuyo hábitat es el intestino grueso.

Se reportan por año alrededor de 500 millones de personas infectadas en todo el mundo de los cuáles solo el 10% presentan síntomas clínicos.

Existe una especie amibiana NO PATÓGENA (Entamoeba dispar) cuya forma en quiste es prácticamente indistinguible de la forma patógena (Entamoeba histolytica), lo cual tiene numerosas implicaciones médicas en el uso indiscriminado de antiparasitarios.

Existen 2 formas de presentación de la Entamoeba histolytica: El Trofozoíto, es el que produce la enfermedad, y el Quiste, que es la forma infectante. La detección de quistes en las heces no es indicativa de presencia de enfermedad. 

Existe una gran diferencia entre el número de infectados y el porcentaje relativamente bajo de pacientes que desarrollan amibiasis invasiva, esto es, por un gran número de pacientes que presentan colonización por cepas no patógenas o la mala identificación de quistes.

La vía de transmisión es fecal-oral, es decir por ingesta de quistes a través de las manos,  alimentos y agua  contaminados con heces infectadas con quistes. También se transmite por contacto sexual.  Una vez que se ingiere el quiste, su cubierta se reblandece  en el intestino delgado, para producir ocho trofozoítos que migran hacia el intestino grueso donde si las condiciones son propicias invaden la mucosa intestinal.


Cuadro Clínico
El cuadro clínico se caracteriza por presentar  evacuaciones pequeñas y numerosas, con moco, sangre y poco contenido fecal. El paciente tiene dolor abdominal, pujos y sensación de plenitud rectal.

En el intestino, los trofozoítos  pueden llegar a formar úlceras y complicarse por una perforación.


Diagnóstico
El diagnóstico se establece mediante la de los trofozoitos  en heces recién evacuadas, en ocasiones son necesarias hasta 3 muestras para la detección.


Tratamiento
Si el paciente no tiene datos clínicos y existen quistes de E.histolytica, no debe administrarse tratamiento.

En caso de detectarse trofozoitos en heces es necesario el tratamiento antiparasitario adecuado para la eliminación de la Entamoeba histolytica, además de un adecuado plan de rehidratación.

domingo, 25 de diciembre de 2011

CARTA A SANTA CLAUS

      Un día Alfredo, despertó en una víspera de Navidad, muy contento, pues una fecha muy importante estaba por llegar. Era el día del aniversario del Niño Jesús, y es lógico, el día en que Santa Claus vendría de visita como todos los años.

     Con sus cinco añitos, esperaba ansiosamente el caer de la noche, para volver a dormir y espiar la media que estaba en el frente de la puerta, pues no tenía árbol de Navidad. Se durmió muy tarde, para ver si conseguía atrapar a aquel "viejito", pero como el sueño era mayor que su voluntad, se durmió profundamente.

     En la mañana de Navidad, observó que su media no estaba allí, y que no había presente alguno en toda su casa. Su padre desempleado, con los ojos llenos de lágrimas, observaba atentamente a su hijo, y esperaba tomar coraje para hablarle, que su sueño no existía, y con mucho dolor en el corazón lo llama:

     - ¡Alfredo, hijo mío, ven acá!

     - ¿Papá?
     - ¿Que ocurre hijo?
     - Santa Claus se olvido de mí...

     Hablando de eso, Alfredo abraza a su padre y los dos se ponen a llorar, cuando Alfredo habla: ¿El también se olvidó de ti papá?

     - No, hijo mío. El mejor presente que yo podría haber ganado en la vida está en mis brazos, y quédate tranquilo, pues yo sé que Santa Claus no se olvidó de ti. Pero todos lo otros niños vecinos están jugando con sus presentes... Él se olvidó de nuestra casa.

      No se olvidó... ¡El presente te está abrazando ahora y va a llevarte a uno de los mejores paseos de tu vida! Y así fueron a un parque y Alfredo jugó con su padre durante el resto del día, volviendo recién en el comienzo de la noche. Llegando a casa muy somnoliento, Alfredo fue para su cuarto y escribió para Santa Claus:

     "Querido Papá Noel, yo sé que es demasiado tarde para pedir alguna cosa, pero quiero agradecer el presente que me diste. Deseo que todas las Navidades que yo pase, hagas que mi padre olvide sus problemas y que él pueda distraerse conmigo, pasando una tarde maravillosa como la de hoy.

      Gracias por mi vida, pues descubrí que no es con juguetes que somos felices, y sí con el verdadero sentimiento que está dentro de nosotros, que el Señor despierta en las Navidades.

      De quien te agradece por todo:

     Alfredo.

     Y se fue a dormir.

     Entrando al cuarto para dar las buenas noches a su hijo, el padre de Alfredo vio la cartita y a partir de ese día, no dejó que sus problemas afectasen la felicidad de ellos y comenzó a hacer que todos los días fuesen Navidad para ambos. Si un niño de cinco años consiguió percibir que los mejores presentes que se pueden recibir no son materiales... ¿Por qué nosotros no hacemos lo mismo?

      Que todos hagamos que cada día sea una Navidad, valorando la Amistad, Cariño y todos los buenos sentimientos que existen dentro de nosotros. Al final, las únicas cosas que podremos llevarnos de esta vida, son los sentimientos que hagamos brotar en los corazones de quienes amamos y los recuerdos hermosos de nuestro camino por esta vida quedarán guardados en nuestras almas y corazones...

Anónimo

domingo, 11 de diciembre de 2011

Supervisión de la Salud

En el seguimiento del crecimiento y desarrollo de los niños, la supervisión del estado de salud es una herramienta clave. Se debe entender al niño como parte integral de una familia y un medio ambiente, por tanto ambos ejercerán una poderosa interacción con él, por lo que la supervisión de la salud del niño y adolescente requiere se realice integrando aspectos de salud, educación y sociales.

Al realizarse la supervisión de salud, el pediatra enfrenta el desafío de formular un diagnóstico biopsicosocial del niño y su familia que satisfaga las expectativas que ellos traen al consultar. Es importante involucrar a los padres en la supervisión de la salud de sus hijos pues son ellos los primeros en advertir los problemas de salud.  Mediante esta educación, se pretenderá lograr que los padres adquieran confianza en el cuidado de su hijo.

Existen 3 objetivos principales en la supervisión de la salud:
1. Prevención de enfermedad
2. Detección y tratamiento oportuno de enfermedades
3. Guía en aspectos psicosociales de la crianza del niño


Prevención de enfermedad
Se cumple principalmente mediante la vacunación contra determinadas enfermedades transmisibles y a través de educación en salud, inicialmente a los padres y luego al niño cuando alcanza la capacidad de comprenderla. Esta educación se refiere a aspectos de alimentación, aseo dental, estilos de vida saludables y prevención de accidentes.


Detección y tratamiento oportuno de enfermedades
Este objetivo se basa en que una intervención precoz en enfermedades resulta en mayores índices de curación y disminución de discapacidad. Esto se logra principalmente a través de la integración de la historia clínica y del examen físico pediátrico en el que se observará el grado de crecimiento y desarrollo del niño, pudiendo así identificarse al niño sano y a aquél con alguna patología


Guía en aspectos psicosociales de la crianza del niño
Esta guía la realiza el pediatra a través de consejos, guías anticipatorias y validación de los padres en sus dudas y en su labor educativa del niño. 
Las recomendaciones generales con respecto a la cantidad de supervisiones de salud de acuerdo a la edad de los niños son

·         Recién nacido: Control al nacimiento y a la semana de vida.
·         1 a 12 meses: Control cada mes
·         12 a 24 meses: Control cada tres meses
·         2 a 6 años: Control cada 6 meses
·         6 a 1 años: Control anual

La valoración del estado de salud de un niño inicia desde el ingreso a la consulta, debiendo observarse la postura corporal, la interacción de los padres entre sí y con su hijo, la manera de cargar, consolar y controlar al niño. Se consignan los signos vitales, estado de alerta y actividad, color de la piel y mucosas, perfusión e hidratación y posteriormente un examen segmentario de cabeza a pies.

Se deben realizar mediciones antropométricas:
·         Peso
·         Talla
·         Circunferencia craneana

Diagnósticos
·         Diagnóstico nutricional eutrofia, sobrepeso, obesidad o desnutrición.
·         Diagnóstico de desarrollo psicomotor: normal o alterado según la edad
·         Diagnóstico de morbilidad: cuando exista alguna enfermedad
·         Diagnóstico contextual familiar: disfunciones, eventos vitales importantes, etc.
Una vez establecido los diagnósticos es importante empezar un tratamiento, dando las indicaciones pertinentes a los padres sobre el cuidado, medidas generales y datos de alarma a tener en cuenta de acuerdo a cada patología.